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10/31/2014

Cómo vestirse para una entrevista de trabajo

El 55% de la percepción de una persona acerca de nosotros se basa en nuestro aspecto. Y lo más llamativo: esta opinión puede formarse en apenas 30 segundos, gracias a nuestra habilidad social para “escanear” al otro. Son dos datos que revelan la importancia de la imagen personal. Por eso, en una situación como una entrevista de trabajo debemos tener las ideas muy claras para conseguir nuestro objetivo.

como vestirse para una entrevista de trabajo
Elige la indumentaria idónea para tu entrevista de trabajo siguiendo estos 5 sencillos consejos.
1. Ten en cuenta el sector y la cultura de la empresa

Hoy en día es muy sencillo saber adónde te diriges al hacer tu entrevista. Cómo es la empresa por dentro, cómo son las personas que trabajan allí -incluido tu entrevistador/a-, cómo es el ambiente laboral (puedes buscar fotos en redes como Instagram). Adelántate, toma esta información como primera referencia. Pero no se trata de que calques el estilo de esas personas: sé tu mismo, sin olvidar que tu ropa es un indicador “exprés” de si puedes encajar en la organización.

Como es obvio, hay empresas de corte tradicional (como las consultoras o empresas de ingeniería) donde conviene acudir a la entrevista vestido de forma clásica o al menos no estridente (un traje de chaqueta, por ejemplo). Y por supuesto, allí olvídate de evidenciar detalles como los piercings o tatuajes. En otros casos, sucede lo contrario. Hay sectores como la publicidad, el diseño gráfico, el mundo audiovisual, las artes escénicas… donde está bastante permitido ir al trabajo con ropa informal; incluso en chanclas cuando hace calor. Eso sí, te recomendamos que no te plantes allí como si ya estuvieras “en casa”: tu atuendo debe corresponder al de una persona responsable que quiere hacerse con el puesto. Aunque la sociedad en general -y determinados sectores laborales en particular- sean cada vez más abiertos respecto al atuendo, recuerda: estás a examen.

2. Prepárate: desde lo más básico al más mínimo detalle

Es evidente que la higiene personal y en el atuendo son imprescindibles para abordar una entrevista. El cabello bien peinado o recogido, las uñas limpias o bien pintadas, la ropa planchada, los zapatos en perfecto orden de revista. Pero tampoco nos pasemos al “arreglarnos”: un perfume demasiado fuerte, un exceso de complementos o un maquillaje excesivo ofrecen una pésima imagen de nosotros y distraen la atención del entrevistador. En una ocasión, escuché de un entrevistador a quien el aliento a café de los candidatos le desagradaba tanto que echó atrás a más de uno. ¿Y a que alguna vez has tomado un café haciendo tiempo para una entrevista? Por fortuna no todos son tan maniáticos, pero conviene no dejar ningún detalle, por pequeño que sea, al azar.

3. Invierte en tu imagen

Si te lo puedes permitir, una entrevista es un buen momento para invertir en alguna prenda que te dé un toque de estilo y te haga sentir renovado, como unos zapatos, un pequeño complemento para darle más vida a tu conjunto favorito o un bolso nuevo, que te permita dejar en casa el que ya tienes tan gastado. Ese tipo de detalles te darán un extra de seguridad.

Tienes que ir a tu estilo, siendo consciente de que cada detalle habla de ti, ya sea una alianza en el dedo o un simple pañuelo. Y como es evidente, lo ideal es elegir ropa cómoda, con la que no te sientas inseguro (“¿se me ve mucho el escote?” “¿esto me hace barriga?”). No te la juegues: escoge algo que te favorezca; así de sencillo.

Una pequeña técnica: procura probarte el conjunto completo en casa algún día antes de la entrevista y moverte un poco con él mientras visualizas un resultado positivo de la misma. Así, cuando lo lleves en el día de la entrevista, sentirás que parte de esa seguridad “la llevas puesta”.

4. Recuerda: la virtud está en el término medio

Si tienes verdaderas dudas acerca de qué llevar, aquí van unos consejos para que encuentres el punto ideal.

En general es mejor pasarse de discreto (sin resultar anodino) que de llamativo. También suele ser más apropiado ir un poco más cubierto que dejar partes expuestas que luego te hagan sentir incómodo/a en gestos tan sencillos como sentarte, inclinarte, cruzar las piernas… También se aconseja ir con colores más neutros que con colores fuertes, como el rojo; y evitar los estampados chillones en blusas, vestidos o corbatas. Haz que el centro de la entrevista seas tú, no algo a lo que el entrevistador no pueda quitarle ojo.

5. Desconecta… y concéntrate

Un error muy común es entrar en la entrevista con teléfonos móviles u otros dispositivos, como tablets, mp3 o portátiles. A no ser que los vayas a utilizar en algún momento de la misma (por ejemplo, para mostrar en pantalla un trabajo o proyecto), deberías desconectarlos y apartarlos ligeramente, dando a entender al entrevistador que estás verdaderamente concentrado en los minutos que pasaréis juntos.

¿Te parecen útiles estos consejos? ¿Tienes alguna experiencia personal o sabes de alguien a quien una entrevista le haya ido peor (o mejor) debido a su indumentaria? En Buscando un Trabajo tu opinión nos interesa.

Artículo creado con la colaboración de Sara Mansouri:
Creativa publicitaria con amplia experiencia en Social Media, Branded Content, Guión y escritura. Profesora en School Up y colaboradora de buscandountrabajo.net.- about.me/saroide                                                                                                                                                  Cerrar


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